Es una casona antigua del siglo XIX, cargada de un pasado ancestral y cuidadosamente restaurada para ofrecer comodidad y elegancia
Este hotel es conocido como una de las joyas de la arquitectura cuencana, galardonado por La Ilustre Municipalidad de Cuenca, en el año 2003, con el Premio Fray José María Vargas, al mejor logro en restauración de ese año
El huésped podrá disfruta de su estratégica ubicación, rodeada de iglesias que hablan de su religión, en la que se incrustan elementos propios de idiosincrasia de la serranía Ecuatoriana, su topografía única, cruzada por 4 ríos, sus calles empedradas con un sinfín de negocios entre los que destacan la joyería, en la que el hábil orfebre imprime su sello y todo esto junto a la acogedora hospitalidad, que reúne lo mejor de la tradición y la modernidad
Descubra el encanto de cada uno de los espacios