La Residenza Antica Roma ocupa un edificio del 1594, que en el pasado fue monasterio. Está en el centro de Roma, a pocos pasos de la Fontana de Trevi, y cerca de restaurantes y tiendas típicas.
Gracias a su ubicación privilegiada es el alojamiento ideal si quieres descubrir los tesoros de la Ciudad Eterna.
La parada de metro Barberini está a tan solo 150 metros del hotel.
Las habitaciones, elegantes y acogedoras, disponen de aire acondicionado, minibar, TV, baño completo y secador de pelo.
Algunas de ellas no tienen barreras arquitectónicas.
Cada mañana podrás tomar el desayuno, incluido en el precio de la habitación, en la elegante sala de desayunos en la 5 planta del hotel, y si viajas en coche lo podrás aparcar en un parking de pago a 300 metros del hotel.
Check-in: desde las 11:00 horas
Check-out: hasta las 13:00 horas